
¿Qué es Mushin?
La palabra Mushin, de origen japonés, es un concepto frecuentemente utilizado en la práctica de las artes marciales, formada por la unión de dos palabras: Mu (vacío, sin) y Shin (mente). Mu, perteneciente al budismo Zen (originario de China), hace referencia a los principios de sencillez y simplicidad. Por otro lado, unida a Shin da lugar a un nuevo principio: "mente o espíritu vacío".
La comprensión de este principio es fundamental para conocer en profundidad las artes marciales, y poder obtener el máximo rendimiento durante la práctica. Es necesario que durante la práctica, la técnica y el espíritu se fusionen, creando el estado del Mushin (espíritu vacío o no-mente).
Cuando se domina el Mushin, el practicante actúa sin ataduras y de forma libre. El espíritu se torna claro, sin intenciones, sin emociones ni deseos, es así como podemos predecir las intenciones de nuestro enemigo y volvernos como un espejo, fusionándonos para volvernos un sólo ser.
La integración de este principio en la realización del repertorio técnico y de los aspectos espirituales, es el camino para conseguir el nivel más elevado para un artista marcial.
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¿Qué es un Dôjô?
Dôjô es la palabra empleada en Japón para designar un espacio destinado a la práctica de las artes marciales tradicionales. En japonés significa, literalmente, "lugar de práctica o de la vía”, y se refiere a la búsqueda personal de la perfección.
Es un espacio que debe ser simple y que en conjunto debe irradiar sencillez y dignidad sin ningún tipo de pretensión. La limpieza y la pulcritud deben ser irreprochables dejando de lado toda decoración superflua. Tradicionalmente es supervisado por un maestro, el Sensei. El Dôjô puede ser cerrado o al aire libre, de forma rectangular o cuadrada.
La parte más importante, situada frontalmente y hacia donde van dirigidos los saludos, recibe el nombre de "Kamiza o casa de los Kami". En frente, en el Shimoza, se colocan los alumnos en Seiza dejando a su lado derecho el Joseki y, al lado izquierdo, el Shimoseki. No sólo se entrena la parte física de la práctica, si no además la preparación mental, y el condicionamiento voluntario bajo un código de conducta.
En muchos estilos, al comienzo y al final de cada sesión de entrenamiento, los estudiantes hacen una limpieza ritual del Dôjô, llamada Sôji. Además de por higiene, esta práctica enseña disciplina y refuerza el respeto a la responsabilidad de todos, de mantener el lugar donde se entrena en perfectas condiciones, y que no sólo sea responsabilidad del Sensei.

